Análisis de agua para cultivadores: cómo leer la EC, el pH y tu informe de agua

Material de vidrio de laboratorio con muestras líquidas

Todo programa de nutrición empieza por el agua. Antes de añadir un solo fertilizante, tu agua de partida ya contiene minerales, tiene su propio pH y su propia capacidad tampón. Dos cultivadores con los mismos nutrientes pueden obtener resultados muy distintos simplemente porque su agua es diferente. Esta guía explica qué te dice un análisis de agua, cómo leer la EC, el pH y la alcalinidad, y cómo usar el informe para elegir y dosificar tus abonos base.

Por qué importa tu análisis de agua

El agua del grifo, de pozo, de lluvia y de ósmosis inversa (RO) pueden diferir enormemente en calcio, magnesio, sodio, bicarbonato y otros elementos. Todo lo que ya contiene el agua pasa a formar parte de tu solución nutritiva. Si lo ignoras, puedes añadir calcio que la planta no necesita, usar mucho más ácido del previsto para corregir el pH o acumular sodio en un sistema de recirculación sin darte cuenta. Un análisis de agua convierte estas incógnitas en cifras con las que puedes trabajar.

Qué contiene un informe de análisis de agua

Un análisis de laboratorio para horticultura suele incluir la mayoría de los siguientes valores:

  • EC (conductividad eléctrica) – la cantidad total de sales disueltas;
  • pH – lo ácida o alcalina que es el agua en el momento de la medición;
  • Alcalinidad o bicarbonato (HCO₃⁻) – el tampón que se opone a los cambios de pH;
  • Calcio y magnesio – presentes a menudo en el agua dura;
  • Sodio y cloruro – elementos que las plantas no necesitan en grandes cantidades;
  • Sulfato, nitrato y potasio – nutrientes que ya pueden estar presentes;
  • Oligoelementos como hierro, manganeso, boro y zinc.

EC: el punto de partida de tu solución nutritiva

La EC mide lo bien que el agua conduce la electricidad, que aumenta con la cantidad de sales disueltas. Suele expresarse en mS/cm o µS/cm (1 mS/cm = 1.000 µS/cm). La EC te dice cuánto hay disuelto, pero no qué hay disuelto; por eso necesitas también el análisis completo.

La EC de tu agua de partida es la base de tu nutrición. La EC que mides en el depósito es la EC del agua de partida más todo lo que añaden tus fertilizantes. El agua de ósmosis y el agua de lluvia parten de casi cero, lo que te da control total pero también significa que cada elemento debe venir de tus nutrientes. El agua del grifo dura parte de un valor más alto, así que una parte de tu margen de EC ya está ocupada antes de añadir nada.

pH y alcalinidad: dos cosas distintas

El pH es una instantánea: te dice lo ácida o alcalina que es el agua en este momento. La alcalinidad, sobre todo el bicarbonato, te dice con cuánta fuerza se opone el agua a un cambio de pH. Dos aguas pueden tener el mismo pH y necesitar cantidades de ácido muy distintas para llegar a tu objetivo, porque una contiene mucho más bicarbonato que la otra.

Por eso el valor de bicarbonato de tu informe es tan útil. Explica por qué el pH de algunas aguas vuelve a subir tras la corrección y te ayuda a prever cuánto ácido necesitarás. El ácido que elijas también aporta nutrientes: el ácido fosfórico aporta fósforo y el ácido nítrico aporta nitrógeno, así que ambos cuentan en tu nutrición. En programas orgánicos, el ácido cítrico es una opción.

Calcio y magnesio: agua dura frente a agua de ósmosis

El agua dura ya aporta calcio y magnesio. Si tu abono base no lo tiene en cuenta, puedes aportar estos elementos en exceso. El agua blanda y el agua de ósmosis son lo contrario: contienen muy poco calcio y magnesio, por lo que los cultivadores suelen añadir un suplemento de calcio y magnesio para cubrir la carencia. Conocer los valores exactos te permite decidir cuánto añadir en lugar de adivinar.

Sodio y cloruro

El sodio y el cloruro no desaparecen al añadir fertilizante: simplemente suman a la EC. En sistemas a drenaje perdido salen con el agua de drenaje, pero en sistemas de recirculación pueden acumularse con el tiempo. Si tu análisis muestra niveles altos, mezclar con agua de ósmosis o renovar la solución con más frecuencia son formas habituales de mantenerlos bajo control.

Hierro y otros oligoelementos

Algunas aguas contienen hierro o manganeso. Con un pH más alto pueden reaccionar y quedar menos disponibles para la planta, o formar depósitos en las líneas de riego. Los micronutrientes quelatados siguen disponibles en un rango de pH más amplio; por eso la nutrición base profesional suele aportar los oligoelementos en forma quelatada.

Lista de comprobación práctica

  1. Haz analizar tu agua de partida en un laboratorio, incluidos EC, pH, bicarbonato, calcio, magnesio, sodio, cloruro y oligoelementos.
  2. Repite el análisis cada vez que cambie tu fuente de agua y, con agua de red, de forma periódica, porque puede variar a lo largo del año.
  3. Mide tú mismo la EC y el pH en cada mezcla, con medidores que calibres con regularidad.
  4. Anota los valores del agua de partida junto a los del depósito, para ver lo que realmente añaden tus fertilizantes.
  5. Comparte el análisis con tu proveedor de fertilizantes, para que la nutrición base se ajuste a tu agua.

Cómo usa FertiQi tu análisis de agua

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Preguntas frecuentes

¿Necesito agua de ósmosis?

No necesariamente. Depende de lo que contenga tu agua de partida. La ósmosis elimina la mayoría de los minerales, lo que te da control total, pero después tienes que volver a añadir calcio y magnesio. Muchos cultivadores trabajan bien con agua del grifo o de pozo una vez que la nutrición base se ajusta a ella.

¿Basta con medir yo mismo la EC y el pH?

Las mediciones diarias de EC y pH son imprescindibles, pero no te dicen qué elementos hay en el agua. Un análisis de laboratorio muestra la composición que hay detrás de las cifras, como el bicarbonato, el sodio y el calcio.

¿Qué EC debe tener mi solución nutritiva?

Depende del cultivo, la fase de crecimiento, el sustrato y el sistema. La EC de tu agua de partida es el punto de partida; el objetivo para el depósito forma parte de tu calendario de nutrición. Cuéntanos cómo es tu instalación y tendremos en cuenta tu agua y tu sistema en el calendario de nutrición que enviamos con nuestra propuesta.

¿Quieres un abono base ajustado a tu agua? Envía tu análisis de agua a info@fertiqi.com, llama al +34 932 53 97 24 o usa el formulario de contacto.

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